7 de noviembre de 2007

IMPRESIONES SOBRE LA PRIMAVERA

Cuando los abetos de la primaveras florecían, era hermoso observar cada uno de las manifestaciones de la naturaleza, donde se junta lo mejor y lo peor del universo a ese paralelo de ideas me adscribí, un días después de varios meses de recolectar recuerdos en mi cabeza, escribí en la libreta de anotaciones, aquellas impresiones casi exactas del pasado, con asombro, mi mano temblaba y junto a la mesa mis libros preferidos, llueve aquí, pero el invierno gravita aquí en los harapos solitarios del desgano, y fumo con alteraciones impersonales del tiempo, beso los espacios de mi garganta y cada influjo cimenta en las cubiertas perforadas del vacío, cada futuro es una intervención imprevista de estas observaciones, periféricos de sol inundan de luz esta habitación, esta ventana evoca desde sus agujeros superficiales, aires de melancolía, todo aquel recuerdo ha sido en vano marchitado, los abetos han envejecido, la lluvia ha dragado cada pedazo del universo y en las estaciones del desvarío; lo gris de esta elucubración es solo un poco de lo que la primavera ofrece.
Litzardo Rivas
14 de junio 2007